jueves, 21 de enero de 2010

Inexorable

17
Desesperados sueños.
Miré el reloj y ya era tarde, ¿Tarde para que? Para nada. La NADA me esperaba como siempre, ansiosa por robarme la insuficiente cordura.
La nada, mi refugio
La nada, mi realidad.
La nada, la negación.
¿En que hay más verdad, en los sueños o en la realidad?
Tomé un ultimo respiro antes de incorporarme, limpié el sudor de mi frente con mis manos y puse mis pies descalzos sobre el suelo frió y áspero, di dos pasos y algo golpeo mi cara. Debió ser la realidad, pensé, luego alcé la mirada y mi lámpara parpadeo por tres segundos, para luego apagarse […una intermitente imagen surgió en su mente… el filo de la lámpara incrustándose en su frente…]

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Hoy estuve en silencio


Hoy estuve en silencio y pensando en todas aquellas cosas que dice la gente. Pensando y realmente no pensando; pensando sobre eso que dicen, esos murmullos que a menudo rebotan ante mis ojos.

Hablaste tú. Hablaste tú y no dijiste nada, balbuceaste sobre la porquería que pisas, lamentaste lo que todo mundo lamenta… sobre los platos rotos, sobre las sabanas húmedas, sobre las ropas sucias, sobre el hambre en el mundo, la inconciencia humana, los árboles que caen para convertirse en papel, sobre la tinta que desperdiciamos escribiendo banalidades o boceteando dibujos horrendos, sobre esto o aquello, yendo de aquí a allá, manteniendo una conversación con sentido ¿con sentido para quien?

Habló aquel. Habló aquel de sus problemas y frustraciones. Conflictos y más conflictos, con una cara lánguida y los ojos con un brillo que recorre sus mejillas; lamentándose aquí y allá, hablando de ELLA como una diosa perdida…las noches entre las sabanas que no los acogerán mas, los días entre sus risas y los céspedes verdes, el día en que la conoció y el día en que la perdió, la luna de aquella noche y la oscuridad de éste día. Habló aquel. Habló ante todos y ante nadie, tratando de compartir sus penas sin darse cuenta que ante la nada solo era AQUEL.

 Habló ella. Habló ella estando sentada frente a ti, escuchando con una sonrisa lo que decías, asintiendo con la cabeza y fingiendo preocuparse por los platos rotos, las sabanas húmedas, las ropas sucias, el hambre en el mundo, la inconciencia humana, los árboles que caen para convertirse en papel, la tinta que desperdiciamos escribiendo banalidades o boceteando dibujos horrendos, pretendiendo darle sentido a todas tus palabras, pretendiendo hacer parecer a todas esas palabras sueltas en el aire una verdadera conversación.

Habló éste, él, aquel, ustedes, ella. Hablaste tú.

Hablaban todos sobre TODO, palabras aquí y palabras allá y algunas ni siquiera eran palabras. Gente fingiendo comprender.

Y ahí estaba yo, en silencio, tratando de no fingir que comprendía, tratando de comprender y no podía, te miraba y no te reconocía. Me mirabas. Me mirabas y me sonreías, una sonrisa cálida pero que no sentía mía. Tu rostro era un retrato de lo que creí me agradaría. Mi rostro era un retrato de lo que pronto te desagradaría.

Un desconocido frente a una desconocida. Palabras vanas, sonrisas fingidas.


Hoy estuve en silencio y pensando en todas aquellas cosas que dices. Pensando y realmente no pensando; pensando sobre eso que dices, en tus murmullos que a menudo rebotan ante mis ojos. Y descubriendo. Descubriendo como caen el vacío, se pierden y se esfuman ante mi desinterés.

Hoy de nuevo estuve en silencio… ¿alguien lo notaría?




viernes, 25 de diciembre de 2009

SÁTIRA INFECUNDA

Estaba de pronto manteniendo una conversación, con aquel individuo, en aquella mesa del rincón. No era de asombrarse, la tradición de de los bohemios estupidizados por las preguntas mas quiméricas de la juventud subyacente se encontraban de nuevo en una reunión, poniéndome a pensar en esas cosas estoy segura de que no ganaría nada mas que la satisfacción de algún afán (de aquellos inservibles) por entender el mundo, sin embargo fue en una de aquellas infructuosas conversaciones platónicas donde, aunque parezca tonto, no encontré una respuesta, sino una gran duda y, esa duda, es precisamente la que a cada momento me asalta desde aquella noche.
¿ Cómo saber si lo que a mi alrededor se encuentra, en verdad se encuentra, y no es un truco de mis  tan embusteros y falaces sentidos? Es decir, como saberlo si viendo un mismo florero no estamos todos de acuerdo 
[…]
Justo ayer iba caminando por un callejón y me puse a pensar en lo dicho por Descartes, es preferible pensar en la idea de la no existencia de aquel genio maligno tan mencionado por él, es decir, si yo aceptara la idea descalificaría por completo la capacidad e inteligencia del hombre, lo cual, no va de acuerdo a los principios de cualquiera que se proclame ególatra.
El hombre sin duda es el centro del mundo y está dicho de la forma mas objetiva posible, todos lo vemos así, e incluso los proclamados religiosos, muy en el fondo, quieren verse hechos a imagen y semejanza de su dios, ¿no es eso egocentrismo?
Todos los hombres somos ególatras, el nuevo mundo esta hecho por nosotros y para nosotros y en nuestro poder tenemos lo que ningún otro animal tiene ni tendrá, la razón. Estarán de acuerdo que sin la razón no hubiésemos podido lograr lo que hasta ahora logramos, somos divinos, no hay mas dios que nosotros mismos, quien mas sino nosotros los que podemos cambiar nuestros destinos.
Tú. Hombre. Tú. Mujer. Tú quien seas, dejemos atrás nuestras mascaras de mártires e inútiles ¿porque poner la exaltación en un dios utópico e invisible? ¿Porque buscar respuestas en donde no las hay?
Tú eres dios, yo soy dios y las respuestas, al igual que las dudas saldrán de nosotros mismos.
[…]
¿Ególatras? Ciertamente lo somos, pero no somos divinos. Somos simples mortales, con complejos disfrazados de narcisismo
¿como es que todos pretenden conocer el mundo si no se conocen ni se controlan a si mismos? dime tú si te crees divino ¿Qué cosa eres?
Malditos acomplejados todos, malditos mediocres, no sirven para una mierda. Animales, eso son… no son más que un montón de animales que creen que por vestir hablar y “crear” lo saben todo. Nadie sabe nada y prueba de ello es este maldito mundo de porquería, nadie puede controlar sus malditos instintos; hay guerras, bombas y políticos corruptos y, por si fuera poco, una sarta de estúpidos idiotizados y controlados por unos cuantos que no piensan… nos invaden y la estupidez se extiende cual epidemia. Porque si presumimos de aquella dichosa razón dejamos que nos consuma la porquería que nos envuelve ¿porque no hacer algo verdaderamente bueno?
[…]
Ciertamente no muchos utilizan la razón como debieran, o mas bien, como muchos quisiéramos, pero no podemos estar ciegos ante todo lo bueno que ha creado el hombre. la razón esta ahí para construirnos un mundo que, pese a lo subjetivo, nos une y nos muestra a cada uno una realidad; nada es blanco ni negro, ni bueno ni malo y mas que solo ser una mente y una razón nosotros somos un alma, sentimos y creemos mas aya de lo visible y lo invisible. El hombre es un “Yo” polifacético y multidimencional lleno de matices, forjado con el cambio y para el cambio, mutable en cualquiera de los casos ¿Por qué juzgarnos si todos somos humanos?
[…]
Bla, Bla, Bla… Bla, Bla, Bla…


-Bueno, disculpen, ¿van a ordenar algo?
La especialidad de la casa es Estofado de realidad con guarnición existencial

martes, 27 de octubre de 2009

Apocalipsis

Digamos que a veces me pregunto demasiadas cosas. A veces también no se que pensar y hay otras tantas (la mayoría) en que ni yo misma me entiendo. Quisiera ser uno de esos entes omnipresentes, quisiera poder saberlo todo y, aun así, no se si dejaría de preguntarme muchas (tantas) cosas, ¿Cómo saber a donde van dirigidas esas letras? ¿Cómo saber que tanto me olvidaste y cuanto me recordaste? ¿Eso de verdad me importa? No.
¿Qué que es lo que me importa? Te diré: me importa saber y que sepas que puedes decírmelo, me importa simplemente saberlo, saber que pasa, no porque tenga que pasar nada, no porque quiera atarte a un compromiso de confesión , no por que tengas que decírmelo, no por que me afecte el pasado o aquellas lagunas de recuerdos que no tengo por que no estuve contigo.
Hoy estuve leyendo.Ylo que leí…ya lo había leído. Y lo que leí …no me había importado. Y lo que leí me había gustado …y nada de eso ha cambiado después de leerte de nuevo, es solo que ha surgido algo nuevo, algo que no había notado, algo en lo que no había pensado, algo que no me había importado ¿sabes que es esto? Te diré: es solo que habías escrito muchas cosas y todas ellas simplemente me habían gustado, todas ellas hablaban de algo pero ¿Qué es ese algo?
Supongo que ese algo puede ser cualquier cosa, cualquier persona, cualquier idea, cualquier fantasía o cualquier sueño….
Es solo que después de todo, termino contradiciéndome siempre, termino pensando en algo y diciendo lo otro, termino encantada contigo y fastidiada cuando lo logras, termino creyendo, no por que deba, ni por que no quiera, sino porque simplemente, me nace ¿y a que viene todo esto?
Pues es mi manera de admitir que me importas, admitir que no hay nada de ti (y ahora menos) que pase desapercibido para mi, admitir que después de todo puedo terminar pareciéndome a alguna de esas amigas que te conté…y ahora entiendo.

Tu no me entiendes (tal vez) pero yo he comprendido algo que antes de ti, no había comprendido:”el mundo de mis conceptos a menudo se rinde ante unas pocas palabras tuyas”


lunes, 29 de junio de 2009

Inexorable

16
El sol salió mientras la noche moría y se manchaba de rojo… Carmesí desterrando al alba lo poco que quedaba de los desesperados sueños.

Inexorable

15
Mis cabellos estaban pegados a mi cara, a mi cuello y a mi espalda, mis labios estaban secos y mi respiración agitada. De pronto con un miedo de incertidumbre agotada me atreví a abrir los ojos y a enfrentar lo que esperaba y, ahí estaba yo, recostada en la cama... la misma cama y las mismas sabanas, mis sentidos miraron con ojos incrédulos pero si, era lo que esperaba, era YO, la misma a la que miraba, a la que miraba retorcerse en la cama.

Inexorable

14
¿Qué era lo que pasaba?U
na voz susurraba indelebles palabras, en un principio confusas, en un principio quebradas…eran palabras, solo palabras. De pronto todo se oscureció y, de nuevo, las palabras saltaron por encima de mis parpados y los cerraron. Fué entonces que de verdad desperté, desperté pero no en el mismo cuerpo, desperté y aún tenía cerrados los ojos, pero me sentía y, definitivamente…no era la misma.

Inexorable

13
Me sentía encerrada tras el ángulo de mi mirada, prisionera de la desesperación, ni siquiera se dibujaba un gesto en mi cara, ni mis manos se movían, ni mis pulmones respiraban… no quería mirarla y mis parpados, no se cerraban.

Inexorable

12
Mientras yo…seguía sentada, seguía inmóvil y mirándola. Traté de moverme pero no podía…traté de llevar mi mano hasta la suya, pero no podía…traté…traté… de verdad traté…

Inexorable

11
Miré de nuevo y ella no se movía, mire sus manos y ya no apretaban las sabanas, miré las cortinas de sus ojos y ya no estaban amarradas, mire sus cabellos de noche en luna llena y como estrellas resbalaban por el filo de la cama…desvanecidas…exhaustas.

Inexorable

10
Y entonces yo estaba ahí sentada, justo al lado de ella, en el sillón rojo y viejo de terciopelo seco al lado de su cama… la veía apretar sus parpados y arañar las sabanas, escuchaba el sonido de su cabello quebrándose y frotándose contra la almohada, sentía su respiración tan cerca de mi oído…el dióxido de carbono despedido por su boca y nariz era lo que veía pasar delante de mis ojos, en búsqueda de entrar en mi cerebro. Pensé por algunos momentos y, probablemente, mi mente no estuvo ahí por algunos segundos, después sentí el silencio, y reaccioné. Mi mirada no estaba donde la había dejado ¿Qué fue lo que estuvo viendo mientras yo no me daba cuenta?

Inexorable

9
En la realidad que todos vemos, nada pasaba y ante mis ojos la tenia, revolcándose en la cama, bajo parpados cerrados y desesperados alientos, húmeda en sudor por no poder despertar. En la realidad NADA pasaba.

Inexorable

8
Maldita estupidez del olvido, vuelve por donde viniste, si es que aún recuerdas el camino… vuelve… vuelve… LÁRGATE!! . Vuelve tus ojos hacia aquella nube ciega del destierro.Y al irte, las piezas del rompecabezas caerán ante los vidrios de mis ojos, cansados de no recordar [… y ella lo deseaba tanto…tanto lo deseaba…lo anhelaba. Y su cuerpo lo decía con desesperación y con desesperación se movía, se contraía y se expandía. Ritmos estruendosos asaltaban su cuerpo y ella lo sentía. Se sentía…]

Inexorable

7
La escena se enmarcaba al alba, sobre una calle empedrada y ancha, bajo un cielo carmín. Detrás de ella una enorme iglesia construida de rocas, dos torrecillas erguidas y en lo más alto, una campana… piedras rosas y tibias, bloques de roca pulida , cuatro escalones reciben a la gente y el poste de la esquina de pronto comienza a prenderse, parpadea unos segundos y luego por completo se enciende, llenando de una luz ocre el espacio qué, en contra esquina, se extiende hasta llegar a la plazuela, y en el medio, una fuente de piedra sin agua y ni siquiera llega hasta sus rodillas… demasiado tarde como para que estén aún las manzanas rojas de siempre, demasiado tarde como para que aún estén los Quijotes en el atardecer de siempre, demasiado tarde como para ver un poco más de diez personas rondando aquella plazuela, sin embargo, la gente va y viene por aquella calle empedrada, con caras de aparente felicidad, tomados de la mano y sonriendo como arlequines de porcelana… y fué entonces que ella dejó de ver aquella escenografía desde fuera y se fusiono con su imagen en aquella reminiscencia…junto a ella seguía estando él , una sombra sin rostro, un recuerdo borrado, una imagen difusa y obscura y sin embargo, ella lo sentía como siempre, como algo que comenzaba a sentir suyo […la incertidumbre y la intriga la invadían sigilosa y lentamente, mientras las manos del él bajaban lentamente por su espalda y hasta su cadera, en un abrazo que estrujaba el mas escondido rincón de sus seres, y sus cuerpos se sellaron en un beso que llenaba aquellos huecos que jamás habían sido llenados…y sus labios hablaban sin palabras y sus manos se sentían sin tocarse y tras parpados cerrados se veían y… se conocían…]

Inexorable

6
Y fué sólo un susurro, de inquietantes e inciertas palabras, lo que logró sacarla de aquel trance de la maquiavélica desmemoria…fué en un sólo instante y en una sola emisión de liviana tonada, en que ella abrió los ojos y miró…miró y entonces ...una nítida visión de la más aparente realidad, asaltó su horizonte.Y ahí estaba ella, parada frente aquel ente desconocido, una silueta sin color y sin voz… el suelo, el cielo e incluso aquella plazuela que se erigía en el fondo, eran tan reales, que casi podría decir que estaba ahí, que estuvo ahí…fué entonces que la mas excelsa de las sensaciones de felicidad y esperanza inundo su ser ¿sería aquella visión algún retal de recuerdos?

Inexorable

5
Cabellos negros que sucumben y caen, resbalándose y siendo arrastrados por el viento a su antojo…cabellos negros que caen y…sucumben…ojos negros que en la oscuridad se pierden, ojos que se niegan a mostrar lo blanco de la esfera ocular, bajo parpados cerrados…cuerpo muerto…mente en perpetua actividad […porque en su mente no había más que esfuerzos por reconectar las neuronas de su cerebro… esfuerzos por armar un rompecabezas de interminables piezas…]

Inexorable

4
Satín rojo, desvanecido por las curvas de su cuerpo, cayendo como cascadas de sangre cálida, por un cauce seco. Y el reflejo de la luna acentuaba las líneas del escote y su silueta se hacía ligera, casi tanto, que parecía disolverse con el cielo y su espalda caía como en el arco de la luna…desvanecida, casi sin vida, lánguida, postrada sobre una roca inanimada y fría…vana […mujer endeble…mujer que sin recuerdos en vano vive…quimera de utópicos recuerdos…]

Inexorable

3
En los surcos de su piel, vieja y seca, marcada por el olvido y el desinterés, hay historias ininteligiblemente entreveradas y truncas, marcas tatuadas con el tiempo y borradas antes de ser concluidas, justo antes del momento para poder ser recordadas[… ella sufría por la ironía de tener en sí misma la respuesta que buscaba…sufría por no poder encontrar la cura del olvido, por no tener la llave de la eterna lucidez…se hallaba hundida en la obscuridad que rodeaba aquel abismo…aquel abismo del que temía, no poder salir…]

jueves, 28 de mayo de 2009

Inexorable

2
Sus pies descansaban sobre un suelo vil, de enajenaciones y desvelos contenidos en frascos de recuerdos perdidos, mientras la hiedra se enmarañaba poco a poco por sus piernas y subía lento, quitándole a su paso, las fuerzas que ya no tenía para levantarse[…y el suelo echaba raíces en ella y el eco de aquella invasión retumbaba en sus oídos, como explosiones enardecidas de desenfrenada pasión, una pasión sin dueño aparente…una pasión perdida en el mismo abismo de sus recuerdos disolutos, y entonces… la desesperación la inundaba…]

Inexorable

1
Sentada en el absurdo pasamanos del abismo de la nada, con los dedos amarillos por los cigarrillos y el entrecejo fruncido por el aire frio y áspero que se estampaba contra su cara. En aquella noche oscura, sólo pensaba en aquellos recuerdos difusos, de los que solo quedaban restos en su mente, tratando de discernir entre lo que eran recuerdos y lo que eran cuadros producto de su imaginación degenerada y extraviada […porque no había más que tratara…porque no había más que pudiera hacer, después de haber olvidado toda su historia…no quedaba más nada que…que…Nada…]